Fundación Marambio

Primera expedición antártica anual
del Dr. Otto Nordenskjöld

Invernadas 1902/03

Participó en la expedición el argentino Alférez de Navío José María SOBRAL

La Expedición Antártica Nordenskjöld fue planeada originalmente como un viaje de investigación científica. La expedición antártica de Otto Nordenskjöld 1901-1903 además de cumplir con su objetivo, se convirtió en una inesperada aventura.

INICIO DE LA EXPEDICIÓN

Los Congresos Geográficos Internacionales de Londres (1895) y Berlín (1899) estimularon la realización de una gran expedición internacional a la Antártida.

En ese marco, Argentina se encargaría de la instalación de un observatorio magnético y meteorológico en la Tierra del Fuego para apoyo de la expedición antártica internacional.

El geólogo sueco y experto polar Otto NORDENSKJÖLD organizó una expedición particular para investigación en la península antártica.

Otto era sobrino de Adolf Erik NORDENSKJÖLD, geólogo y explorador polar sueco de origen finlandés, quien había logrado atravesar el pasaje noreste y navegar alrededor del continente eurasiático entre 1878 y 1880 a bordo del buque ballenero Vega.

Adolf Erik desde hacía mucho tiempo había querido hacer una expedición antártica, pero como empezó a sentirse demasiado viejo hacia fines del 1800 estimuló entonces a su sobrino Otto a llevar a cabo la primera expedición sueca a la Antártida.

Sangre de pioneros, entre sus parientes hallamos también al creador de la Fuerza Aérea Sueca.

SOBRAL Y LA CIENCIA EN LA ANTÁRTIDA

La expedición del Doctor Otto NORDENSKJÖLD fue apoyada por Argentina que le proveyó víveres y provisiones, a cambio de que admitieran que un representante del gobierno nacional se sumara al grupo a instancias del perito Francisco MORENO.

El elegido fue el Alférez de Navío José María SOBRAL, joven miembro de la Armada que actuaría como observador meteorólogo, geodesta, efectuando además estudios de biología y reconocimiento geológico.

El 21 de diciembre de 1901 parte de Buenos Aires la Expedición Antártica Sueca del Doctor Otto NORDENSKJÖLD a bordo del buque "Antarctic".

En febrero de 1902, la expedición integrada por seis hombres: NORDENSKJÖLD, SOBRAL y cuatro compañeros, desembarcaron en la isla Cerro Nevado (Snow Hill) donde armaron una casilla de madera prefabricada en Suecia (*) a solo 22 kilometros al sudoeste de la actual Base Marambio.

Allí permanecieron durante todo el invierno efectuando observaciones meteorológicas, estudios de magnetismo, trabajos de biología y reconocimientos geológicos.

Entre las tareas desarrolladas, el grupo realizó una expedición hasta las proximidades del Circulo Polar Antártico.

Durante esta excursión los expedicionarios caminaron más de 600 kilómetros en territorios desconocidos para el hombre.

Luego de un invierno de intenso trabajo, los hombres esperaban la llegada del "Antarctic", buque que los llevaría de regreso.

Sin embargo, el barco había sido atrapado por el hielo.

NAUFRAGIO

Cuando el Antarctic navegaba para buscar a los invernantes a principios de 1903, naufragó en el mar de Weddell.

El capitán Carl LARSEN y 19 miembros de la tripulación buscaron refugio en la isla Paulet, donde construyeron una pequeña cabaña de piedra.

En los días previos al naufragio, Andersson, el segundo jefe de la expedición había desembarcado junto con otros dos hombres, Duse y Grunden,  para intentar llegar hasta la cabaña desplazándose sobre el mar congelado.

Una franja de mar abierto impidió el avance de este grupo, así que ellos también debieron improvisar un albergue de piedras para sobrevivir en el sitio que hoy se llama bahía Esperanza.

Sorpresivamente, entonces, los integrantes de la primera expedición sueca a la Antártida quedaron divididos en tres grupos sin comunicaciones, con muy escasas herramientas y limitadísimas provisiones.

Luego de un penoso invierno, el 8 de noviembre, una misión argentina de salvamento dirigida por el Teniente de Navío Julián IRÍZAR, a bordo de la corbeta Uruguay rescató al contingente y lo llevó de regreso a Buenos Aires.

REFLEXIONES DE LOS APUNTES DE SOBRAL

El día 14 de abril de 1902, cuando cumplía 22 años de edad recordando el aniversario de su nacimiento en el refugio que lo cobijó durante los dos años de permanencia en la Antártida, en Cerro Nevado; escribió en sus apuntes, reflexiones con nostalgias sobre su familia, que decía:

"Son las 2h 30m, estoy de guardia, una taza de té por delante. Pienso en mi casa, en mis queridos viejos y hermanos. A esta hora estarán durmiendo, tal vez mi madre despierta pensando en mí. Con cuanto gusto estaría a su lado para abrazarlos. Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 22. Por esta misma razón pienso que mi madre está despierta pensando en mí. Cuanto deseo verlos!. Pero me conforma la idea que para sentir la dulce sensación de verlos después de mucho tiempo tiene que suceder la separación, tiene que suceder este sufrimiento. El que no sufre no puede experimentar el placer de dejar de sufrir... el viento sopla en borrascas... todo el resto del día fue muy feo es uno de los días más desagradables que he pasado."

Este gran hombre, emitió el siguiente juicio de valor sobre las exploraciones polares:

"No hay que juzgar a las exploraciones solamente por sus resultados, sino por sus esfuerzos y teniendo en cuenta las circunstancias en que estas fueron hechas."

(*) A esta casilla considerada monumento histórico, se le realizan periódicamente trabajos de restauración y conservación, colaborando con la preservación del patrimonio cultural de la humanidad, a cargo en la actualidad del curador del Museo Antártico Argentino, dependiente del Instituto Antártico Argentino (IAA), Dr. Ricardo CAPDEVILA (falleció el 9 de Julio de 2008), quién ha trabajado en el lugar y realizado importantes publicaciones junto al Licenciado Santiago Mario COMERCI.

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